lunes, 6 de diciembre de 2010

REVERSIBILIDAD, de Charles Baudelaire


REVERSIBILIDAD


Ángel lleno de alegría, ¿conoces la angustia,
La vergüenza, los remordimientos, los sollozos, las molestias,
Y los vagos terrores de esas horribles noches
Que oprimen el corazón como un papel estrujado?
Ángel lleno de alegría, ¿conoces la angustia?

Ángel lleno de bondad, ¿conoces el odio,
Los puños crispados, en la sombra y las lágrimas de hiel,
Cuando la venganza bate su infernal llamado,
Y de nuestras facultades se hace la capitana?
Ángel lleno de bondad, ¿conoces el odio?

Ángel lleno de salud, ¿conoces las fiebres,
Que a lo largo de los murallones pálidos del hospicio,
Como exiliados, se marchan arrastrando los pasos,
Buscando el raro sol y moviendo los labios?
Ángel pleno de salud, ¿conoces las fiebres?

Ángel lleno de belleza, ¿conoces las arrugas,
Y el miedo de envejecer, y este horrendo tormento
De leer el secreto horror de la abnegación
En los ojos donde largo tiempo bebieron nuestros ojos ávidos?
Ángel lleno de belleza, ¿conoces las arrugas?

Ángel lleno de ventura, de alegría y de luces,
David moribundo habría pedido la salvación
A las emanaciones de tu cuerpo encantado;
Pero, de ti yo no imploro, ángel, más que tus plegarias,
¡Ángel lleno de ventura, de alegría y de luces!

Charles Baudelaire
Poema número 44 de Las flores del mal (edición de 1861).



BIENAL DE ARQUITECTURA

GAUDI

“La arquitectura es la ordenación de la luz; la escultura es el juego de la luz” Antoni Gaudí. 

Arquitecto catalán, máximo representante del modernismo  y uno de los principales pioneros de las vanguardias artísticas del siglo XX. Gaudí, es uno de los personajes más sorprendentes de la historia de la arquitectura, tanto por sus innovaciones formales como por su dedicación personal, guidad por su inmutable fe católica, llevándolo a construir un verdadero monumento religioso reconocido a nivel mundial.

La catedral de la Sagrada Familia es un edificio que no se parece a ningún otro, posee columnas que se tuercen y se ramifican, formando una especie de árboles. Unos lo han descrito como una obra genial y otros como el producto de una imaginación enferma de Gaudí. Pero para algunos arquitectos, tal como Isidre Puig- Boada, cita a esta iglesia como: “El Templo de la Sagrada Familia es un himno de alabanza a Dios, que entona a la Humanidad y del cual cada piedra es una estrofa”.

Pocas construcciones han provocado emociones tan intensas y encontradas. La Sagrada Familia se concibió como una iglesia neogótica, donde la abundancia de  simbolismo se hace presente en los detalles del diseño.

Gaudí concibió el Templo con un volumen envolvente piramidal, de forma que sobresale del resto de construcciones de la cuidad de Barcelona. Lo proyectó con planta de cruz latina con cinco naves, un ábside con siete capillas y un crucerotransepto de tres naves.
Tres grandes fachadas simbolizan los tres estadios de la vida de Jesús: el Nacimiento, la Pasión y la Gloria, coronadas cada una de ellas, por cuatro campanarios que simbolizan a los Apóstoles. Ambos lados del ábside, se encuentran dos sacristías. Un cimborro, en el centro del crucero, representando a Jesucristo, flanqueado por cuatro más que simbolizan a los evangelistas y, cubriendo el ábside, se alza un último cimborrio dedicado a la Virgen.

Cabe destacar que la plástica que aplicaba la basaba en la observación de la naturaleza, Gaudí extraía conclusiones que aplicaba a sus proyectos. El uso de las formas naturales, de la flora y fauna, es usual en toda su obra y en muchos detalles del Templo.

Lo que comenzó siendo un encargo, se convirtió para Gaudí en obsesión a la que dedicó el resto de su vida, una devoción en la que el arte y la religión se fundían en pasión arrasadora. Desde que aceptó el encargo en 1883 hasta su muerte en 1926 el edificio continúa inconcluso, pero ahora es el monumento más importante de Barcelona y una de las creaciones más importantes de la arquitectura occidental.

CENTRO HISTÓRICO DEL DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO


“IGLESIA LA BASÍLICA DEL SAGRADO VOTO NACIONAL”

Basílica del Sagrado Voto Nacional, también llamada de Catedral Consagración de Jesús, es considerada por sus dimensiones una de las Basílicas más grande del nuevo mundo.

Su primera piedra fue colocada en julio de 1982, en la Arquidiócesis de José Ignacio Ordóñez, y un muro de las donaciones, donde se encuentran grabados los nombres de personas y familias que aportaron para la obra económicamente buscando para la posterioridad indulgencias y espacio en el cielo.

Esta iglesia posee un estilo neogótico ecuatoriano, que cambia las gárgolas que alejan a los malos espíritus en otros templos, por bellos tallados de la fauna nacional tal como armadillos, las iguanas y tortugas de Galápagos.

La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la Consagración del Ecuador al Corazón de Jesús, celebrada durante la presidencia de Gabriel García Moreno en 1873. Este santuario fue inaugurado y bendecido por el Papa Juan Pablo II en su visita al Ecuador el 18 de enero de 1985. La Basílica por su estructura y estilo, es comparada con dos de las grandes catedrales de todo el mundo: Catedral de San Patricio de Nueva York y la Catedral de Notre Dame de París.  

El proyecto fue contratado en Francia por el arquitecto Emilio Tarlier, que inspirado por la catedral en Bourges, hizo los planos entre 1890 y 1896. Tiene 115 metros de altura y está conformada por 24 capillas internas que representan a las provincias del país. En la nave central del templo se encuentran dispuestas 14 imágenes de bronce que representan 11 apóstoles y 3 evangelistas.

La fachada principal, se puede observar tallada en piedra un corazón y una cruz latina. Detrás de la mesa de celebración del Altar Central, esto es del lado izquierdo mirando hacia el frente, cara al sur, fijando la vista en el corazón tallado en la piedra  está la Virgen María; ubicada en el panecillo e indirectamente también en el Templo. Para varias personas podría ser una casualidad, para otros tiene que ver con la alineación de la iglesia, pero no existen registros en la construcción, que demuestren que ese efecto fue previsto. Lo que sí es real es que en línea recta y de forma equidistante, cada vez que se celebra Misa en la Basílica del Voto Nacional, los Sacerdotes lo hacen con la Virgen de Testigo.

A lo largo de la historia de la construcción, fueron varios los aportes realizados para que esta obra se lleve a cabo. Los padres Oblatos donaron el terreno donde se erige la Basílica, por su parte, el Estado implantó un impuesto por las compras de la sal para continuar con la edificación y se lograra terminar la construcción luego que varias generaciones, pero en la actualidad varias partes de la iglesia se encuentran inconclusas.




"IGLESIA DE SAN FRANCISCO"



La Iglesia de San Francisco, es el más grande de los conjuntos arquitectónicos existentes de los centros históricos de toda América. Además, es una verdadera joya de la arquitectura continental por su amalgama de diferentes estilos que han sido combinados a lo largo de sus más de 150 años de construcción.



Su construcción se inició alrededor del año 1550, 16 años después de lo que los conquistadores españoles fundaran la cuidad de Quito, y se terminó hacia 1680. Aunque el edificio fue oficialmente inaugurado en el año de 1605.

Fue construida en el mismo lugar donde un día se había levantado el palacio de Atahualpa, además de la gran plaza de intercambio de productos y los asientos militares de los jefes de las tropas imperiales. Por lo que se consideraba un este lugar estratégico para los franciscanos, que deseaban evangelizar al pueblo indígena, puesto que para ellos, ese lugar poseía un enorme significado histórico.

No se conoce a ciencia cierta quiénes fueron los que elaboraron los planos originales del templo religioso, pero la hipótesis más aceptada más aceptada es que fueron enviados desde España. Los planos originales fueron sometidos a diversos cambios a lo largo de los casi 150 años que demoró su construcción. Muchas veces estos cambios fueron extremos y equivocados, a causa de los daños producidos por terremotos y la evolución del arte y la cultura hasta alcanzar finalmente la forma casi ecléctica con la que la conocemos hoy en día; es por ello que San Francisco es uno de los monumentos de mayor importancia dentro de la arquitectura americana.

La fachada de la iglesia nos muestra elementos del estilo manierista, combinado con la decoración interna severidad renacentista y barroca, con sus acabados en pan de oro para darle un toque de esplendor especial. En sus tres naves, San Francisco devela artesonados moriscos con lazos mudéjares, retablos profusamente decorados y columnas de diversos estilos. En el coro, la decoración mudéjar, original de finales del siglo XVI, se conserva íntegra porque la nave central se vio abajo con un terremoto y fue reemplazado por un artesonado barroco en 1770.  El altar mayor de San Francisco se encuentra dominado por un gran retablo barroco que destaca las esculturas de la "Virgen de Quito" de Legarda. Las dos naves laterales de la iglesia están llenas de esculturas de santos colocados en retablos cubiertos de pan de oro.

San Francisco es, además, una enorme pinacoteca en la que se exhiben docenas de pinturas de famosos pintores quiteños y europeos; pero su principal atractivo radica en las obras pertenecientes a la escuela quiteña de arte, estilo que nació en los patios de este convento, y cuya fama trascendió las fronteras y hoy se encuentra en importantes museos de todo el mundo.




“IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS”



La Iglesia de la Compañía es uno de los monumentos más visitados en el Ecuador, debido a que constituye el mejor ejemplo del estilo barroco iberoamericano.  Su singular belleza  y  la importante e  imponente decoración le han hecho acreedora a un sin fin de títulos.


Su construcción inició en 1605 demoró 160 años en ser edificada. Varios jesuitas aportaron con su talento para realizar esta obra, pero fue el italiano de Mantua, Marcos Guerra quien aportó con la construcción de las cúpulas ubicadas en las naves laterales y crucero así como también con la construcción de la bóveda de cañón corrido que cubre la nave central de la Iglesia. El templo de la Compañía contó también con el apoyo de la mano de obra de los innumerables artistas de la Escuela Quiteña.

Para 1765 el templo finalizó la obra con la construcción de la fachada. Esta fue hecha por indígenas que cuidadosamente plasmaron el estilo barroco en uno de los ejemplos más completos del arte en América. Para 1767 la iglesia fue cerrada a causa de la expulsión de los jesuitas del Ecuador. Cuarenta años más tarde, en 1807, fue reabierta por el fraile chileno Camilo Enríquez, de la orden de la Buena muerte, quien posteriormente formó parte en las luchas de independencia de su país. Esta iglesia fue inspirada en la Iglesia Gesú de Roma. Las columnas son una copia de las hechas por Bernini en el Vaticano. En el interior, cuenta con bellísimos retablos, y púlpitos cubiertos con pan de oro.

En su interior podemos encontrar 16 cuadros de los profetas, serie pictórica atribuida a Nicolás Javier Goríbar, artista ecuatoriano del siglo XVIII, el dorado del retablo mayor atribuido a Bernardo de Legarda y el famoso cuadro del  Infierno realizado en 1620 por Hernando de la Cruz, del cual Alejandro Salas elabora una copia en 1879 la misma que hoy en día se mantiene en el interior del templo al igual que  el cuadro del Juicio Final, que  fue pintado también por Hernando de la Cruz en el siglo XVII.   

La fachada de la Iglesia es  una  sobresaliente obra del estilo barroco, construida toda en piedra gris de origen volcánico. Tiene cada espacio cubierto con el más mínimo detalle finamente labrado, en la puerta principal se observan seis columnas salomónicas fastuosas, integradas por primera vez al movimiento arquitectónico en el arte americano y las puertas laterales, pilastras de estilo romano corintio. Todas reposan sobre un estilóbato en paneles con decoración renacentista. La cornisa, que corre ceñida a los resaltos de la fachada, sobre la puerta principal se convier­te en arco, suerte de dosel de un nicho que aloja a la Inmaculada, guardada por ángeles y querubines.

Entrar al templo es quedar deslumbrada ante estupenda síntesis de riqueza barroca toda en oro. 

“TOCAR, MIRAR, SENTIR”

La exposición “Tocar, Mirar, Sentir” del Centro Cultural de Pontificia Universidad Católica del Ecuador, con la colaboración de la Galería Táctil del Museo del Louvre, departamento de Esculturas, pretende que las personas no videntes también puedan ser partícipes de la belleza artística mientras que los videntes puedan tomar el lugar de los invidentes y logren ser empáticos con todas las sensaciones que viven estos.

El acercar a públicos con distintos tipos de capacidades cognitivas, físicas y sensoriales, además de la concientización del público en general, son otros de los objetivos que aspiran llegar con la presente muestra. Para lograr su propósito, se presentan 16 replicas del Museo de París y otras 16 obras precolombinas del Ecuador, en las que algunos participantes deciden explorar a las formas desde todos sus sentidos. Recorren las instalaciones vendados los ojos y con un guía a su lado, explorando con sus manos los distintos materiales de las esculturas, mientras escuchan las leyendas escritas de cada busto o figura, narradas por quien los acompaña.  Mientras que para la gente no vidente, se crearon al lado de cada estructura, una hoja en braille con la explicación respectiva.

Esta muestra no sólo nos exige a mirar con nuestra vista, nos enseña a mirar más allá de lo lógico, de lo obvio y de lo que suponemos que es real. Nos permite mirar y sentir con nuestro sentido del tacto, es definitivamente una experiencia nueva y excepcional, que a diferencia de otras exposiciones de arte, a esta la podemos palpar, creando una imagen mental, posiblemente diferente a la que observamos. Tomando en cuenta lo precedido, lo que busca la presente exposición es llegar  cambiar la perspectiva actual de individualismo y discriminación, cambiando nuestras actitudes y contagiando al resto con una nueva ideología de paz, no violencia y solidaridad; de esta manera, se podrá llegar al tan ansiado estado de convivencia en “Sociedad”, y todo esto depende sólo de nosotros.
Los videntes, los que tenemos ojos y vemos, podemos caer en la tentación de pensar y creer que la belleza solo se puede apreciar y gustar por la vista. Pero no: la música se capta por el oído, y una escultura que sea una obra de arte se puede sentir también por el tacto. Es por esto que el moldeado es crucial para los no videntes, para conocer la escultura desde su propio enfoque tridimensional. La escultura es el único arte para ser percibido a través del tacto, ofrece a las personas con discapacidad una sensación de placer.

Imaginemos un mundo equitativo, en donde todos, absolutamente todos vivamos en unidad, sin fronteras, ni discriminación, con respeto, profesando solidaridad, dándonos la mano, sin conflictos, ni guerra. Sería hermoso dejar un mundo con tanta vida para nuestros hijos. Prometedor sí, pero más hermoso aún HACERLO REALIDAD.

“MARIANO RETRO”, RETROSPECTIVA DEL SALÓN MARIANO AGUILERA




LIBERTAD EN EL ARTE ES NUESTRA NORMA

Por aniversario de conmemoración de los noventa y un años del Salón Mariano Aguilera, la Municipalidad del Distrito Metropolitano de Quito junto a la Secretaría de Cultura y el Fonsal, organizaron una Retrospectiva sobre el desarrollo del arte ecuatoriano moderno, puesto que esta exposición es un reflejo del avance del mismo.

La muestra “Mariano Retro”, ha tomado este nombre porque en ella se exhiben las exposiciones que se han realizado en la sala y también las que han sido premiadas a lo largo de todo este tiempo.

Mariano Aguilera, en 1917, era miembro del Municipio de la ciudad y buscando espacios para la difusión cultural y donó una casa para que con la renta que se recaudara en el año se premiara a los tres mejores artistas.

El primer galardonado fue Víctor Mideros, quien recibió 316 sucres. Desde entonces, este reconocimiento ha sido catalogado como uno de los más destacados del país

La presente retrospectiva permite al público en general tener una visión valiosa y heterogénea de lo más significativo del arte Ecuatoriano. Aquí se puede observar la diversidad de tendencias, tramas, estilos, simbologías y presencia del arte en nuestro país, lleno de conciencia social, cargado con dramatismo y un espíritu de lucha por la igualdad, que son rasgos destacables de nuestra identidad y que nos permitieron conocer artistas extraordinarios.

Iniciando con el realismo social y el indigenismo que predominó por muchos años en el arte ecuatoriano, pasando por el impresionismo, plasmado en el paisaje rural y urbano; llegando al lenguaje plástico heredado del cubismo y expresionismo permitiendo la neofiguración; el abstracionismo, la escultura figurativa y no figurativa y finalmente al tramo contemporáneo  son  todos los estilos y tendencias que se pueden observar durante los distintos períodos correspondientes al arte ecuatoriano. Al igual que los artistas como Víctor Mideros, Camilo Egas, Oswaldo Guayasamín, Pedro León, Eduardo Kingman, Oswaldo Viteri, Mariela García, Mariana Fernández de Córdova, Mario Ronquillo, Luigui Stornaiolo, y muchos, muchos otros pintores, escultores, grabadores, que definitivamente sus obras de arte se desprende siempre del contexto sociopolítico y económico en el cual ellos vivieron.

 “El hombre contemporáneo vive dos dramas, el uno de piel hacia dentro y el otro de piel para afuera, que al final son uno solo: la angustia del tiempo que nos ha tocado vivir. Quiero mostrar a estos dos hombres distintos, el pasado y el futuro en esta lucha presente”, Oswaldo Guayasamín