“IGLESIA LA BASÍLICA DEL SAGRADO VOTO NACIONAL”
Basílica del Sagrado Voto Nacional, también llamada de Catedral Consagración de Jesús, es considerada por sus dimensiones una de las Basílicas más grande del nuevo mundo.
Su primera piedra fue colocada en julio de 1982, en la Arquidiócesis de José Ignacio Ordóñez, y un muro de las donaciones, donde se encuentran grabados los nombres de personas y familias que aportaron para la obra económicamente buscando para la posterioridad indulgencias y espacio en el cielo.
Esta iglesia posee un estilo neogótico ecuatoriano, que cambia las gárgolas que alejan a los malos espíritus en otros templos, por bellos tallados de la fauna nacional tal como armadillos, las iguanas y tortugas de Galápagos.
La Basílica del Voto Nacional surgió de la idea de construir un monumento como perpetuo recuerdo de la Consagración del Ecuador al Corazón de Jesús, celebrada durante la presidencia de Gabriel García Moreno en 1873. Este santuario fue inaugurado y bendecido por el Papa Juan Pablo II en su visita al Ecuador el 18 de enero de 1985. La Basílica por su estructura y estilo, es comparada con dos de las grandes catedrales de todo el mundo: Catedral de San Patricio de Nueva York y la Catedral de Notre Dame de París.
El proyecto fue contratado en Francia por el arquitecto Emilio Tarlier, que inspirado por la catedral en Bourges, hizo los planos entre 1890 y 1896. Tiene 115 metros de altura y está conformada por 24 capillas internas que representan a las provincias del país. En la nave central del templo se encuentran dispuestas 14 imágenes de bronce que representan 11 apóstoles y 3 evangelistas.
La fachada principal, se puede observar tallada en piedra un corazón y una cruz latina. Detrás de la mesa de celebración del Altar Central, esto es del lado izquierdo mirando hacia el frente, cara al sur, fijando la vista en el corazón tallado en la piedra está la Virgen María; ubicada en el panecillo e indirectamente también en el Templo. Para varias personas podría ser una casualidad, para otros tiene que ver con la alineación de la iglesia, pero no existen registros en la construcción, que demuestren que ese efecto fue previsto. Lo que sí es real es que en línea recta y de forma equidistante, cada vez que se celebra Misa en la Basílica del Voto Nacional, los Sacerdotes lo hacen con la Virgen de Testigo.
A lo largo de la historia de la construcción, fueron varios los aportes realizados para que esta obra se lleve a cabo. Los padres Oblatos donaron el terreno donde se erige la Basílica, por su parte, el Estado implantó un impuesto por las compras de la sal para continuar con la edificación y se lograra terminar la construcción luego que varias generaciones, pero en la actualidad varias partes de la iglesia se encuentran inconclusas.
"IGLESIA DE SAN FRANCISCO"
La Iglesia de San Francisco, es el más grande de los conjuntos arquitectónicos existentes de los centros históricos de toda América. Además, es una verdadera joya de la arquitectura continental por su amalgama de diferentes estilos que han sido combinados a lo largo de sus más de 150 años de construcción.
Su construcción se inició alrededor del año 1550, 16 años después de lo que los conquistadores españoles fundaran la cuidad de Quito, y se terminó hacia 1680. Aunque el edificio fue oficialmente inaugurado en el año de 1605.
Fue construida en el mismo lugar donde un día se había levantado el palacio de Atahualpa, además de la gran plaza de intercambio de productos y los asientos militares de los jefes de las tropas imperiales. Por lo que se consideraba un este lugar estratégico para los franciscanos, que deseaban evangelizar al pueblo indígena, puesto que para ellos, ese lugar poseía un enorme significado histórico.
No se conoce a ciencia cierta quiénes fueron los que elaboraron los planos originales del templo religioso, pero la hipótesis más aceptada más aceptada es que fueron enviados desde España. Los planos originales fueron sometidos a diversos cambios a lo largo de los casi 150 años que demoró su construcción. Muchas veces estos cambios fueron extremos y equivocados, a causa de los daños producidos por terremotos y la evolución del arte y la cultura hasta alcanzar finalmente la forma casi ecléctica con la que la conocemos hoy en día; es por ello que San Francisco es uno de los monumentos de mayor importancia dentro de la arquitectura americana.
La fachada de la iglesia nos muestra elementos del estilo manierista, combinado con la decoración interna severidad renacentista y barroca, con sus acabados en pan de oro para darle un toque de esplendor especial. En sus tres naves, San Francisco devela artesonados moriscos con lazos mudéjares, retablos profusamente decorados y columnas de diversos estilos. En el coro, la decoración mudéjar, original de finales del siglo XVI, se conserva íntegra porque la nave central se vio abajo con un terremoto y fue reemplazado por un artesonado barroco en 1770. El altar mayor de San Francisco se encuentra dominado por un gran retablo barroco que destaca las esculturas de la "Virgen de Quito" de Legarda. Las dos naves laterales de la iglesia están llenas de esculturas de santos colocados en retablos cubiertos de pan de oro.
San Francisco es, además, una enorme pinacoteca en la que se exhiben docenas de pinturas de famosos pintores quiteños y europeos; pero su principal atractivo radica en las obras pertenecientes a la escuela quiteña de arte, estilo que nació en los patios de este convento, y cuya fama trascendió las fronteras y hoy se encuentra en importantes museos de todo el mundo.
“IGLESIA DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS”
La Iglesia de la Compañía es uno de los monumentos más visitados en el Ecuador, debido a que constituye el mejor ejemplo del estilo barroco iberoamericano. Su singular belleza y la importante e imponente decoración le han hecho acreedora a un sin fin de títulos.
Su construcción inició en 1605 demoró 160 años en ser edificada. Varios jesuitas aportaron con su talento para realizar esta obra, pero fue el italiano de Mantua, Marcos Guerra quien aportó con la construcción de las cúpulas ubicadas en las naves laterales y crucero así como también con la construcción de la bóveda de cañón corrido que cubre la nave central de la Iglesia. El templo de la Compañía contó también con el apoyo de la mano de obra de los innumerables artistas de la Escuela Quiteña.
Para 1765 el templo finalizó la obra con la construcción de la fachada. Esta fue hecha por indígenas que cuidadosamente plasmaron el estilo barroco en uno de los ejemplos más completos del arte en América. Para 1767 la iglesia fue cerrada a causa de la expulsión de los jesuitas del Ecuador. Cuarenta años más tarde, en 1807, fue reabierta por el fraile chileno Camilo Enríquez, de la orden de la Buena muerte, quien posteriormente formó parte en las luchas de independencia de su país. Esta iglesia fue inspirada en la Iglesia Gesú de Roma. Las columnas son una copia de las hechas por Bernini en el Vaticano. En el interior, cuenta con bellísimos retablos, y púlpitos cubiertos con pan de oro.
En su interior podemos encontrar 16 cuadros de los profetas, serie pictórica atribuida a Nicolás Javier Goríbar, artista ecuatoriano del siglo XVIII, el dorado del retablo mayor atribuido a Bernardo de Legarda y el famoso cuadro del Infierno realizado en 1620 por Hernando de la Cruz, del cual Alejandro Salas elabora una copia en 1879 la misma que hoy en día se mantiene en el interior del templo al igual que el cuadro del Juicio Final, que fue pintado también por Hernando de la Cruz en el siglo XVII.
La fachada de la Iglesia es una sobresaliente obra del estilo barroco, construida toda en piedra gris de origen volcánico. Tiene cada espacio cubierto con el más mínimo detalle finamente labrado, en la puerta principal se observan seis columnas salomónicas fastuosas, integradas por primera vez al movimiento arquitectónico en el arte americano y las puertas laterales, pilastras de estilo romano corintio. Todas reposan sobre un estilóbato en paneles con decoración renacentista. La cornisa, que corre ceñida a los resaltos de la fachada, sobre la puerta principal se convierte en arco, suerte de dosel de un nicho que aloja a la Inmaculada, guardada por ángeles y querubines.
Entrar al templo es quedar deslumbrada ante estupenda síntesis de riqueza barroca toda en oro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario